Pago de gastos por la reclamación hecha a la promotora por los ruidos ocasionados por ascensor

Planteamiento
En una Comunidad de Propietarios, el funcionamiento del ascensor ocasiona mucho ruido. Se contacta con el Promotor y a su vez éste con la empresa que instaló el ascensor.
Las soluciones técnicas que se llevan a cabo no hacen desaparecer apenas el ruido. La comunidad cuenta con un informe acústico sobre ello.
Los gastos que se producen como consecuencia de reclamar al Promotor,
¿Han de repercutirse a todos los vecinos, puesto que el ascensor es un elemento común?

Respuesta
Efectivamente, en nuestra opinión, dichos gastos forman parte del perjuicio derivado al vecino que se ha visto en la necesidad de reclamar individualmente ante la desidia de la comunidad. Esto es, los gastos que va a tener como consecuencia de la acción para reclamar al promotor se van a poder repercutir a todos los vecinos porque el ascensor es un elemento común, es decir, se va ha poder exigir como parte de la indemnización de daños y perjuicios que se le ha ocasionado al vecino, directamente de la comunidad.
El ascensor es un elemento común, y la comunidad debe velar por su adecuada conservación. En este sentido, debe recordar que es una obligación de la comunidad -no del vecino- "la realización de las obras necesarias para el adecuado sostenimiento y conservación del inmueble y de sus servicios, de modo que reúna las debidas condiciones estructurales, de estanqueidad, habitabilidad, accesibilidad y seguridad" (art. 10.1 LPH).
Por tanto, es obligación de la comunidad mantener las condiciones de "habitabilidad" de los servicios e instalaciones. Pues bien, exige la Ley de Ordenación de la Edificación, en relación con el artículo 14.1 del Código Técnico de Edificación (Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo) , como requisito de "habitabilidad" del inmueble que el nivel de ruidos percibido puede afectar a la salud de las personas, por lo que debe limitarse, y les permita realizar satisfactoriamente sus actividades.
Esta responsabilidad puede exigirse a la Comunidad conjuntamente con la empresa de mantenimiento, pues de su deficiente conservación (en esta conservación se incluye la obligación de mantener las condiciones acústicas en términos no dañosos) es también responsable (STS Sala 1a de 4 octubre 1994).