Elaboración del Reglamento de Régimen Interno. Contenido

Planteamiento
En la elaboración de un Reglamento de Régimen Interno de una Comunidad de Propietarios, se plantean las siguientes dudas,
¿Se puede impedir el uso de un elemento común a un propietario, por un incumplimiento de las normas?, y ¿a un inquilino?
¿Se puede solicitar la identificación a un inquilino?

Respuesta
En nuestra opinión, se trata de contenidos que exceden del contenido normal de la reglamentación de régimen interno prevista en el art.6 LPH, siendo normas que participan más bien de naturaleza o carácter estatutario.
Efectivamente, según el art.6 LPH, el contenido de las normas de régimen interior está constituido por la regulación de la convivencia entre los propietarios y la adecuada utilización de los elementos comunes. Por tanto, su alcance se circunscribe a regular, dentro de los límites de la ley y los estatutos, la buena organización de la convivencia entre los copropietarios así como la adecuada utilización de los servicios y cosas comunes, pero sin que, en modo alguno, puedan modificar o limitar los derechos establecidos, sin que puedan constituir unos auténticos Estatutos que creen derechos y deberes, señalen cuotas, etc. (STS Sala 1a de 26 junio 1995).
Es más, también ha señalado la jurisprudencia cuando la comunidad pretende evitar determinados usos de ciertos propietario o usuarios de los locales o viviendas -como manifiesta la citada SAP Santa Cruz de 14 diciembre 2006- la correspondiente prohibición deberá ser incluida en el Estatuto, pues de otro modo a nadie podrá privarse de utilizar su propiedad como mejor considere, siendo este derecho real el de más amplio contenido, como derecho "de gozar y disponer de una cosa sin más limitaciones que las establecidas en las leyes" (art.348 CC). Por tanto, tales cláusulas si se quieren incorporar a los Estatutos exigen en todo caso, el acuerdo unánime de la Junta de vecinos, en la forma establecida en el art. 17.1 LPH.
Así las cosas, en nuestra opinión, las cuestiones a las que se refiere en su escrito no se pueden articular o incluir en un reglamento de régimen interno. Además, en la medida en que no constan tales limitaciones en los estatutos, no se puede impedir el uso de un elemento común ni por un propietario ni por un inquilino.
De igual forma, no puede exigirse la identificación del inquilino pues en todo caso se trata de una cesión de datos personales que, en primer lugar, requiere el consentimiento expreso del propio inquilino (art.11 LPH). Es más, de ningún precepto contenido en la LPH se desprende la habilitación a un órgano de la Junta para que pueda recabar o exigir tales datos personales.